Metal escaso en la corteza terrestre, se encuentra en forma de óxido y de sales en ciertos minerales. De color gris acerado, muy duro y denso, tiene el punto de fusión más elevado de todos los elementos. Se usa en los filamentos de las lámparas incandescentes, en resistencias eléctricas y, aleado con el acero, en la fabricación de herramientas.
Historia
En 1779, Peter Woulfe, estudiando una muestra del mineral wolframita, (Mn, Fe)WO4, predijo que debía de contener un nuevo elemento.
En 1781, Carl Wilhelm Scheele y Torbern Berman sugieren que se puede encontrar un nuevo elemento reduciendo un ácido (denominado "ácido túngstico") obtenido a partir del mineral scheelita, CaWO4.
En 1783, en España, los hermanos Juan José y Fausto Elhuyar y Zubice encuentran un ácido a partir de la wolframita idéntico al ácido túngstico. Consiguen aislar el nuevo elemento mediante una reducción con carbón vegetal, en el laboratorio de la Sociedad Vascongada, en Vergara. Publican Análisis químico del volfram y examen de un nuevo metal que entra en su composición describiendo este descubrimiento.
La palabra tungsteno procede del sueco; tun se traduce como "pesado" y sten, "piedra", es decir, "piedra pesada". La palabra wolframio procede de las alemanas wolf y rahm, pudiendo significar "poco valor".
Abundancia y obtención
Hay wolframio sobre todo en Bolivia, Estados Unidos (en California y Colorado), China, Portugal, Rusia y Corea del Sur. Sin embargo, el 75% del wolframio procede de China (2002).