Voltaire
 |
François Marie Arouet alias Voltaire (21 de noviembre de 1694, París – 30 de mayo de 1778, París) es un escritor y filósofo francés.
Pertenece al movimiento del Siglo de las Luces. Fue elegido miembro de la Academia francesa en 1746.
Empieza su carrera literaria escribiendo versos contra el Regente. Sus opiniones políticas liberales le valdrán una estancia en la prisión La Bastille, después de la cual se exila voluntariamente a Inglaterra durante tres años. Allá descubre la filosofía de John Locke y una sociedad más liberal que le impresionan mucho (hace el elogio de este país en Las letras filosóficas, 1734).
Regresa un tiempo a París y, cuando cae en desgracia en la corte francesa, se refugia en la del rey de Prusia, Federico II. Al cabo de tres años, las relaciones con el monarca se deterioran y Voltaire otra vez tiene que irse. Llega en la región de Ginebra (Suiza), en 1755 y dos años más tarde compra un territorio muy cerca, en Ferney, donde organizará toda la vida de una comunidad de 1.200 hombres. Ejercerá muchos oficios – agricultor, arquitecto, relojero, fabricante de medias de seda...
Sin embargo, ésta no es la razón de su celebridad, sino sus escritos literarios y sobre todo filosóficos. Voltaire no ve oposición entre una sociedad alienante y un individuo oprimido, idea defendida por Jean-Jacques Rousseau, sino que cree en un sentimiento universal e innato de la justicia, que tiene que reflejarse en las leyes de todas las sociedades. La vida en común exige una convención, un pacto social para preservar el interés de cada uno. El instinto y la razón del individuo le lleva a respetar y promover tal pacto. El propósito de la moral es enseñarnos los principios de esta convivencia fructífera. La labor del hombre es tomar su destino en sus manos y mejorar su condición mediante la ciencia y la técnica, y embellecer su vida gracias a las artes. Como se ve, su filosofía práctica prescinde de Dios, aunque Voltaire no es ateo: como el reloj supone el relojero, el universo implica la existencia de un "eterno geómetra" (Voltaire es deísta). Sin embargo, no cree en la intervención divina en los asuntos humanos y denuncia el providencialismo en su cuento filosófico Cándido (1759). Fue un ferviente opositor de la Iglesia católica, símbolo según el de la intolerancia y de la injusticia. Se empeña en luchar contra los errores judiciales y en ayudar a sus víctimas. La burguesía liberal y anticlerical hacen de él su ídolo.
Bibliografía
- Historia de Carlos XII, 1730
- Zaire , 1732
- Letras inglesas o letras filosóficas, 1734
- Zadig, 1748
- El mundo como va, 1748
- El siglo de Luis XIV, 1751
- Micromegas, 1752
- Poemas sobre el desastre de Lisboa, 1756
- Estudio sobre los hábitos, 1756
- Cándido, 1759
- Diccionario filosófico, 1764
- Jeannot y Colin, 1764
- Tratado sobre la tolerancia, 1767
- El ingenuo, 1767.
Ver