Tumba de Filipo II de Macedonia
Se encontró al noroeste y bastante cerca de la tumba pintada, descrita anteriormente. Estaba intacta, con todo el ajuar funerario y muchos otros objetos, además de los propios enterramientos. En la actualidad esta tumba se considera como el mayor tesoro de la antigüedad después de la de Tutankamon. Todos los objetos del ajuar funerario se encuentran en el Museo Arqueológico de Tesalónica.
Entre los objetos del ajuar funerario se encontraron vasos de plata y bronce, una jarra de plata rica y austera, varias vasijas de bronce, armas y armaduras (espada, escudo, casco de hierro, coraza, quijote, grebas, una 3 cm más corta que la otra; se les supone de Filipo, que era ligeramente cojo), cinco cabezas de marfil, de unos 3 cm; una se cree que es retrato de Filipo y otra de Alejandro Magno; restos de un canapé de madera decorado con unas figuras de oro y marfil, en relieve y varios objetos de oro. Y como curiosidad, una esponja fresca y flexible todavía.
Encontraron un sarcófago de mármol y dentro, dos arquetas de oro. La más grande contenía los restos incinerados de un hombre y una corona funeraria con ornamentación de hojas de roble y bellotas, todo de oro. Pesó (con todo lo que tenía dentro) 10 kilos. Su tamaño es de 33x41 cm. Está decorada con un sol, que es el símbolo de los reyes de Macedonia. Los arqueólogos y los historiadores pensaron enseguida que se trataba de la tumba de Filipo de Macedonia y hasta hoy nadie lo ha desmentido.
La segunda arqueta era también de oro y dentro hallaron un tejido elaborado en oro y púrpura, del siglo IV adC, que recubría los huesos calcinados de una mujer. Había también una extraordinaria diadema de oro con adornos en espiral, flores, palmetas, rosas y abejas. Y otra corona funeraria, también de oro, compuesta por hojas de mirto.
La parte superior de la fachada de esta tumba tiene un friso pintado que representa una escena de caza. Es algo desacostumbrado. Hay dos jinetes y se cree que puedan ser Alejandro Magno y su padre Filipo.
Otros hallazgos
En las excavaciones de 1978 se encontró otra tumba también intacta y con bóveda de cañón. Estaba situada al noroeste de la tumba de Filipo. Se cree que perteneció a un príncipe de Macedonia. Tenía un ajuar funerario compuesto por vasos de plata y bronce, una urna funeraria de plata y dentro una corona de oro adornada con hojas de roble y bellotas con relieves de marfil y oro. También había un canapé de madera bastante descompuesto y la armadura del difunto.
Artículos relacionados
Macedonia
Filipo II de Macedonia
Alejandro Magno