Siglo XIX
Durante este siglo la ciudad comienza a resurgir. Fue tomada en 1808 por el General francés Dupont, y liberada por el ejército comandado por Wellington en julio de 1812. A partir de 1830, con la desamortización y la reordenación en provincias del territorio español se reactiva tímidamente el comercio y la administración. Cuando Mendizábal transfiere los inmensos huertos y jardines de los conventos y sus edificios se aprovecha la oportunidad para abrir nuevas calles o crear servicios públicos en los nuevos edificios. La llegada del ferrocarril a Valladolid supone un gran impulso y marca la dirección de crecimiento de la ciudad. Durante este siglo la ciudad no crece notablemente, pero su estructura interna cambia, se abren nuevas calles, se abren nuevas plazas y jardines, como el del Poniente, se reforma el Campo Grande, y se encauza y desvía el río Esgueva, lo que supone el fin de las inundaciones en la ciudad. Todo esto es posible gracias a la gran gestión de alcaldes como Miguel Íscar.
Demografía
Posee una población de 333.000 habitantes (según datos de 2000).
Desde esa fecha la ciudad de Valladolid ha ido perdiendo población en favor de su franja periurbana, donde prolifera el crecimiento de nuevas áreas residenciales. El encarecimiento de la vivienda en la capital, la falta de una política adecuada de planeamiento urbano y como consecuencia de ello, el incremento de los problemas asociados al tráfico rodado, originaron cambios residenciales de carácter centrífugo. Las parejas jóvenes optan por tanto por la adquisición de una vivienda en los municipios de la periferia, cuyo crecimiento demográfico deriva del propio vaciamiento de la ciudad (en 2001 su población había descendido a 318.000 habitantes, aproximadamente) y del asentamiento de familias procedentes en menor medida, de otros municipios de la provincia.
Futuro
El soterramiento del ferrocarril, que se espera esté realizado en el año 2007, con la llegada del Tren de Alta Velocidad que enlazará Valladolid con la capital de España, supondrá una importante modificación de los usos del suelo en toda la franja que actualmente ocupa el tendido férreo. La desaparición del mismo eliminará por fin la línea divisoria que parte actualmente la ciudad, dejando espacio para nuevos usos públicos y áreas residenciales.
Con todo, las espectativas derivadas de la nueva red ferroviaria, que incluyen la posible revitalización de la economía de la ciudad, chocan con una situación demográfica caracterizada por el envejecimiento de la población y una dinámica natural negativa, si bien en menor grado que el conjunto de la Comunidad Autónoma. El aumento del número de inmigrantes desde finales del siglo XX ayuda a paliar en parte esta situación, si bien las políticas restrictivas en cuanto al cupo de trabajadores extranjeros permitido desde el año 2002 están perjudicando gravemente los intereses del sector empresarial, especialmente en los casos de la hostelería, la construcción y el servicio doméstico.
Enlaces de interés
Hay una ciudad Valladodid en Yucatán, México