Thomas Alva Edison
Thomas Alva Edison
Thomas Alva Edison nació en Milan (Ohio), el 11 de febrero de 1847.
Pasó su edad escolar calificado como mal estudiante. Tenía gran afición a la lectura. Enseguida comenzó a probar diferentes experimentos basándose en lo que leía en los libros de ciencias.
Comenzó a trabajar a los 14 años vendiendo periódicos en el tren. Para complementar su sueldo, compró un imprentilla, para confeccionar y vender su propio semanario.
Tras salvar la vida de un niño en las vías del tren, el agradecido padre de la criatura le enseñó telegrafía.
Se trasladó a Boston, donde patentó su primer invento en 1868, para el registro mecánico de votos, con la idea de agilizar los trámites legislativos. Pero no tuvo mucho éxito.
En 1869, en Nueva York, tras solventar una grave avería en el telégrafo que transmitía los precios del oro, consiguió un nuevo empleo de condiciones muy ventajosas.
Pero pocos meses después abandona este empleo para convertirse en inventor profesional.
Patentó más de mil inventos, lo que nunca fue superado.
Su mayor invento fue la luz eléctrica. Tras cientos de intentos y pérdidas superiores a 50000 dólares, consiguió un hilo que alcanzara la incandescencia sin fundirse. Y no era de metal, sino de algodón carbonizado.
El 21 de octubre de 1879, construyó la primera bombilla, que lució durante 48 horas ininterrumpidas.
En el ámbito científico, descubrió el efecto Edison, patentado en 1883, que consistía en el paso de electricidad desde un filamento a una placa metálica dentro de un globo de lámpara incandescente. Aunque, ni él, ni los científicos de su época le dieron importancia, estableció los fundamentos de la válvula de la radio y de la electrónica.
Dejó en la historia de las frases célebres, que "el genio es un uno por ciento de inspiración y un noventa y nueve por ciento de perspiración". Y sin duda lo demostró con su vida.
Murió el 18 de octubre de 1913, a la edad de 84 años.