Objetivos
El objetivo de la política exterior es el de generar y preservar un ambiente de paz, distensión, estabilidad y respeto del derecho internacional, en los ámbitos limítrofe, subregional, regional y mundial, con la finalidad de obtener el escenario más idoneo que permita aplicar una diplomacia adecuada a sus intereses. Una diplomacia para el desarrollo económico y social con equidad.
Se aspira normalmente a un mundo basado en el equilibrio, respetuoso de los principios del derecho internacional, en el que el multilateralismo lejos de debilitarse se fortalezca. Un mundo donde se entienda que la globalización requiere de una gobernabilidad basada en los valores de los derechos humanos.
Una estructura internacional donde haya menos desigualdad entre naciones y al interior de éstas. Un mundo que haga del desarrollo sustentable no sólo un programa, sino una realidad en la que el eje de la sostenibilidad sean los seres humanos.
Principios históricos
En este contexto, la política exterior se sustenta en algunos principios históricos y en otros que se derivan de la modernidad:
- 1. Autonomía y afirmación de los referentes nacionales y sociales de la política exterior.
- 2. Preservación de la soberanía nacional y de la integridad del Estado.
- 3. Solución pacífica de las controversias.
- 4. Promoción de los valores de la democracia y del respeto a los derechos humanos.
- 5. Protección de los nacionales y de sus intereses en el exterior.
- 6. Regionalismo abierto, solidaridad y apertura a las corrientes universales.
- 7. Unidad, coherencia y descentralización en la gestión de la política exterior.