Base científica y expediciones
El Perú realiza anualmente expediciones científicas a ese continente. Mantiene una base de investigación científica, llamada Machu Picchu, instalada en la isla Rey Jorge, en la Bahía del Almirantazgo.
En esta base, se desarrollan diversos proyectos científicos como las investigaciones sobre el krill y sus posibilidades como alternativa para la alimentación humana, proyectos geológicos, biológicos, hidrográficos y geofísicos, en el marco del Tratado. Se instaló en la base un radar para medir los vientos en las capas más altas de la atmósfera. Esto proporciona valiosa información sobre el deterioro de la capa de ozono, lo que contribuye al tema ecológico que siempre concita el interés general de los países.
Por ser un continente de invalorable importancia estratégica, ecológica y económica, el Perú tiene gran interés en que permanezca como una zona de paz, desmilitarizada y desnuclearizada y que se preserve su ambiente por su relación con el clima peruano.
Sus frías aguas son fundamentales para el Perú, ya que allí se origina la corriente peruana, llamada corriente de Humboldt.
Este continente que tiene mucho por revelar, es la única porción del planeta que puede ser verdaderamente considerada patrimonio común universal, y el Perú está allí presente para bien de las presentes y futuras generaciones preservando sus intereses.
Tratado Antártico
El Tratado Antártico considera dos clases de miembros: los consultivos o plenos (con voz, voto y veto en la toma de todas las decisiones vinculadas al espacio austral) y los miembros no consultivos, o “adherentes”, llamados también “observadores” (que cuentan sólo con derecho a opinar).
El Perú adhirió al Tratado Antártico el 10 de abril de 1981, durante la XI Reunión Consultiva de Buenos Aires. En esa oportunidad reconoció al Tratado Antártico como el único instrumento jurídico válido y creador de derecho internacional sobre la Antártida, sujetándose a sus disposiciones sobre no reclamo territorial. El Perú es miembro consultivo del Tratado.
Derechos peruanos
Los derechos peruanos en la Antártica se recogieron por vez primera en la Asamblea Constituyente de 1979 y constan en la Constitución de 1993 que
“DECLARA que el Perú, país del hemisferio austral vinculado a la Antártida por costas que se proyectan hacia ella, así como por factores ecológicos y antecedentes históricos, y conforme con los derechos y obligaciones que tiene como parte consultiva del Tratado Antártico, propicia la conservación de la Antártida como una Zona de Paz dedicada a la investigación científica, y la vigencia de un régimen internacional que, sin desmedro de los derechos que corresponden a la Nación, promueva en beneficio de toda la humanidad la racional y equitativa explotación de los recursos de la Antártida, y asegure la protección y conservación del ecosistema de dicho Continente.”
Véase