Tagoror  
Enciclopedia      Correo Electrónico      Postales Electrónicas      El Tiempo
Buscar en el directorio  Enciclopedia



Partido de la Revolución Democrática



El Partido de la Revolución Democrática (PRD) de México fue fundado en la Ciudad de México, el 5 de mayo de 1989. El PRD fue fundado por Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, Porfirio Muñoz Ledo, Heberto Castillo, Gilberto Rincón Gallardo, entre otros políticos de la izquierda mexicana.

En el PRD confluyen dos corrientes de la izquierda histórica mexicana. Por un lado, una corriente que proviene de la tradicional "familia revolucionaria", representada por la izquierda del PRI, durante más de 70 años el partido en el poder. La otra corriente es el de la izquierda histórica mexicana, cuyos orígenes están en el Partido Comunista de México.

Durante muchos años, el PRI se proclamó representante auténtico (y único) de los principios fundamentales de la Revolución Mexicana, término que abarca varios movimientos sociales y armados de las primeras décadas del siglo XX (aprox 1910 a 1930). Estos principios fueron de corte principalmente izquierdista y se mantuvieron con altibajos hasta el sexenio del presidente José López Portillo (1976-1982). A finales de dicho sexenio estalló la primera de una serie de crisis económicas que asolarían al pueblo de México. En el sexenio subsecuente, el presidente Miguel De La Madrid Hurtado instituyó una serie de políticas y reformas económicas que cambiarían el rumbo y rostro de las políticas de gobierno del PRI.

Mientras que en las proclamas oficiales el gobierno de De La Madrid seguía sosteniendo los principios de la Revolución Mexicana, para muchos observadores, dentro y fuera del gobierno y el partido oficial, las cosas se observaban de manera muy distinta. Dentro del PRI, varios miembros se sintieron agraviados al ver esta contradicción aparente entre el discurso y las políticas reales del gobierno. Encabezados por Cuauhtémoc Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo, formaron la Corriente Crítica del PRI. Desde esa instancia, criticaron insistentemente al gobierno, instándolo a que "regresara" al cauce tradicional del partido.

Ante la inminencia de las elecciones presidenciales de 1988, el partido oficial marginó a los militantes que apoyaban a Cárdenas y los demás líderes de la Corriente Crítica. Cárdenas aspiraba a ser candidato del PRI a la presidencia de la República. Ante los reclamos de la Corriente Crítica, la dirección del PRI, ajeno a la disidencia, decidió implementar un mecanismo de selección de candidatos, que diera la apariencia de apertura hacia el interior del partido. Se nombraron a seis "distinguídos" príistas para participar, los cuales habrían de presentar sus puntos de vista ante la militancia (representada por un grupo selecto de príistas), para así obtener la candidatura. La Corriente Crítica fue marginada totalmente de este proceso.

Carlos Salinas de Gortari fue seleccionado el candidato oficial, en octubre de 1987. Ante estos hechos, los miembros más militantes y vocales de la Corriente Crítica, encabezados por Cárdenas, rompieron con el partido a finales de 1987. Para los inicios de 1988, habían formado una alianza con otros partidos y movimientos de izquierda, denominado Frente Democrático Nacional. Con Cárdenas encabezando la candidatura, se lanzaron a la lucha por la presidencia.

Por su parte, la izquierda histórica mexicana, a la cabeza de la cual estaba el Partido Comunista de México, había sido duramente reprimidos durante muchos años. Incluso, el PCM había sido proscrito, especialmente durante los años más gélidos de la Guerra Fría. Durante la administración del presidente José López Portillo, sin embargo, se inició una apertura hacia la oposición política, suavizando relativamente los términos de su participación política y electoral. El sistema político mexicano sentía la necesidad de legitimar un régimen que durante décadas había regido con mano dura ante cualquier forma de disidencia y oposición. No obstante la apertura aparente, todo el peso del estado estaba cargado hacia el PRI, por lo que era poco lo que los partidos de oposición podían hacer ante esta maquinaria electoral.

El sectarismo y dogmatismo de gran parte de la izquierda mexicana había evitado siempre la formación de un frente unido para dar la batalla electoral por el poder. En un afán de lograrlo, el Partido Comunista de México y otros partidos, notoriamente el Partido Mexicano del Trabajo (PMT), encabezado por el Heberto Castillo, se habían fusionado para dar lugar al Partido Socialista Unificado de México (PSUM), cuyo logotipo aun incluía la hoz y el martillo comunistas. Para principios de 1988, el PSUM había devenido en el Partido Mexicano Socialista, y Castillo era postulado candidato a la presidencia de México.

La presencia de dos candidatos de izquierda fuertes derivó en una serie de ataques políticos entre ellos. Pero mientras que la candidatura de Castillo apenas mantenía el apoyo del voto "duro" de la izquierda tradicional, la candidatura cardenista iba en pleno ascenso. Conscientes de que la coyuntura política era propicia para un triunfo de la izquierda, Castillo decidió declinar su candidatura en favor de la de Cárdenas, el 6 de junio de 1988, apenas un mes antes de las elecciones, programadas para el 6 de julio.

A la distancia, los eventos del 6 de julio de 1988 aún resultan poco claros. La agregación del conteo distrital de votos se realizaría mediante un flamante sistema de cómputo, operado por la Comisión Federal Electoral, encabezada por el Secretario de Gobernación, Manuel Bartlett Díaz. Sin embargo, durante la velada del día electoral, el sistema repentina y sospechosamente se "cayó". Hasta entonces, el conteo de votos parecía favorecer fuertemente la candidatura de Cuauhtémoc Cárdenas. El miércoles 9 de julio de 1988, el Secretario de Gobernación declararía que el triunfador de las elecciones era el candidato del PRI. En México, hubo una fuerte dósis de esceptisimo, y la creencia generalizada (sin que haya pruebas de por medio) es que Carlos Salinas de Gortari no ganó la elección de manera limpia.

Posteriormente a las elecciones, hubo muchas movilizaciones políticas, encabezadas principalmente por el mismo candidato del FDN, asi como por los candidatos del Partido Acción Nacional Manuel Clouthier y del Partido Revolucionario de los Trabajadores, Rosario Ibarra de Piedra. No obstante, el Colegio Electoral, conformado mediante una incongruente auto-elección de diputados, declaró electo a Carlos Salinas de Gortari, con poco más del 50% de la votación oficalmente reconocida.

En la actividad postelectoral, se decidió la formación de un nuevo partido, cuya base sería el FDN, incluyendo al PMS. No obstante, para el 18 de marzo de 1989 se notaba ya la fractura en el frente producto, por un lado, de las riñas tradicionales de la izquierda mexicana, así como por la presión oficial hacia los partidos que tradicionalmente habían jugado al lado del partido oficial en la simulación democratica de tiempos anteriores. De tal manera, para el 5 de mayo de 1989, el PRD fué conformado principalmente por la disidencia ex-príista y lo remanente del PMS. El registro oficial del partido ante la Comisión Federal Electoral se hizo mediante el cambio del nombre del PMS, por lo que este último partido pasó a ser el antecedente partidista del PRD.

La enemistad entre el PRD y el gobierno del PRI se hizo patente durante todo el sexenio Salinista, de manera mortífera. Por un lado, los miembros del PRD constantemente aludían a la supuesta ilegitimidad del gobierno encabezado por el presidente Salinas. Por otro lado, más de 200 militantes del PRD fueron asesinados o desaparecidos en el mismo sexenio.

Las elecciones federales de 1991 resultaron ser una prueba dura para el PRD. Las elecciones intermedias pusieron a prueba tanto su capacidad de convocatoria, bajo el manto ya para entonces mítico de la figura de Cárdenas, como la capacidad política para la negociación hacia el mismo interior del partido. El gobierno en turno se abocó a la creación de una base clientelista bajo la manta del combate a la pobreza. Para muchos militantes del PRD, el progama oficial denominado "Solidaridad" no era más que un apoyo encubierto hacia el PRI. Los resultados de estas elecciones, mucho menos cuestionadas que las de 1988, pero aun así puestas en entredicho por el PRD (un patrón de comportamiento que lo caracterizaría por muchas elecciones más) favorecieron claramente al PRI, y proyectó a su líder partidista, Luis Donaldo Colosio hacia su fatídico destino tres años después. El PRD obtuvo poco menos del 20% de la votación.

Para 1992, se pondría a prueba otra vez la viabilidad del PRD para obtener el poder. Las elecciones gubernatorias de Michoacán, estado natal de la familia Cárdenas (aunque Cuauhtémoc había nacido en el Distrito Federal), y de Baja California estaban en juego. Ambos estados habían votado a favor de la candidatura Cardenista en las elecciones presidenciales pasadas. En Michoacán, el candidato Cristobal Solís Arias mostraba mucha fuerza. De extracción príista, Solís Arias era un hábil político, con una juventud rebosante. Senador del PRD por Michoacán (rompiéndo con el club príista en esa cámara), le había ganado la candidatura a su compañero Senador, el más experimentado Robles Garnica.

Enlaces externos




Tagoror Networks en: España  |  Filipinas  |  Mexico

Los documentos de esta enciclopedia on line se publican bajo la Licencia de Documentación Libre GNU