Historia
Muchos fabricantes producían ordenadores centrales en los sesenta y los setenta. En los días de gloria, eran conocidos como IBM y los siete enanitos: Burroughs, Control Data, General Electric, Honeywell, NCR, RCA y Univac.
Pero una demanda escasa y la gran competencia provocó una gran temblor en el mercado. RCA fue comprado por Univac y GE también abandonó. Honeywell fue comprado por Bull, Univac se unió a Sperry para formar Sperry/Univac, que más tarde se unió con Burroughs para formar Unisys Corporation en 1986, (conocido como apareamiento de dinosaurios). En 1991, AT&T poseyó durante un breve tiempo NCR.
Las empresas se dieron cuenta de que los servidores basados en diseños de microordenadores de menor coste se podían instalar con un coste mucho menor y ofrecer a los usuarios locales un mayor control de sus propios sistemas, y los falsos terminales empleados para conectarse a los sistemas de ordenadores centrales fueron reemplazados gradualmente por los ordenadores personales. En consecuencia, la demanda cayó en picado y las instalaciones de ordenadores centrales se restringieron sobre todo a las instituciones financieras con necesidades de procesamiento de grandes cantidades de datos. Durante un tiempo, existió un consenso dentro de los analistas de la industria de que el mercado de los ordenadores centrales estaba terminado, ya que las plataformas de ordenadores centrales eran sustituidas por redes de ordenadores personales.
Esta tendencia terminó en 1990 ya que las empresas encontraron nuevos usos para sus ordenadores centrales porque ahora podían ofrecer servidores web con una potencia similar a la de cientos de pequeños ordenadores personales, pero con mucha menos electricidad y costes administrativos.
Otro factor que aumentó en la práctica el uso de ordenadores centrales fue el desarrollo del sistema operativo Linux, que es capaz de ejecutarse en muchos sistemas de ordenadores centrales diferentes, directamente o, más frecuentemente, a través de una máquina virtual. Esto permite a los ordenadores centrales aprovecharse de la experiencia en programación y de las comunidades del mercado de los ordenadores personales.
Comparación con los superordenadores
La distinción entre superordenadores y ordenadores centrales no es muy sencilla, pero generalmente se puede decir que los superordenadores se centran en los problemas limitados por la velocidad de cálculo mientras que los ordenadores centrales se centran en problemas limitados por los dispositivos de E/S y la fiabilidad. En consecuencia :
- los superordenadores suelen explotar paralelismos masivos, a menudo con miles de procesadores, mientras que los ordenadores centrales tienen un solo o un pequeño número de procesadores (como mucho varias docenas).
- debido al paralelismo visible al programador, los superordenadores son muy complicados de programar; en los ordenadores centrales, el limitado paralelismo (si existe) está normalmente escondido del programador.
- los superordenadores son optimizados para cálculos complicados que tienen lugar sobre todo en la memoria, mientras que los ordenadores centrales son optimizados para cálculos simples que implican grandes cantidades de datos externos a los que se accede desde bases de datos.
- los superordenadores suelen dedicarse a la ciencia y al ejercito, mientras que los ordenadores centrales suelen dedicarse a las empresas y las aplicaciones administrativas del gobierno.