Color
Debido a su estructura, los metales de transición presentan numerosos iones y complejos coloreados. El color puede cambiar entre diferentes compuestos de un mismo elemento, por ejemplo el manganeso en estado de oxidación 7, MnO4-, es púrpura, mientras que el ión Mn2+ es rosa pálido.
En un complejo, formado por el metal de transición con varios ligandos, los niveles de los orbitales d no se encuentran todos en la misma energía, debido al efecto que ejercen esos ligandos. Por lo tanto, hay unos niveles a más energía y otros a menor energía. Si se irradia con radiación electromagética de frecuencia adecuada, ésta es absorbida, provocando que un electrón en un nivel bajo en energía pase a uno más alto. Según la diferencia existente entre los niveles de energía, que dependerá del complejo que se trate, se absorberá una frecuencia u otra, y por lo tanto se observa un color u otro.
El color del complejo depende de:
- La naturaleza del ión metálico, concretamente del número de electrones en los orbitales d.
- La disposición en el espacio en torno al ión metálico de los ligandos (por ejemplo, los isómeros geométricos pueden presentar colores diferentes).
- La naturaleza de los ligandos.
Los complejos formados por el zinc, que no es estrictamente un elemento de transición, son incoloros, pues los orbitales 3d están totalmente llenos y los electrones no pueden pasar a otros niveles energéticos.