Jan van Eyck
Jan van Eyck (1390 - 1441). Pintor flamenco que trabajó en Brujas; junto con Robert Campin en Tournai, fue fundador del Ars nova, estilo pictórico del gótico tardío en el siglo XV, que anuncia el renacimiento en el norte de Europa. Este periodo del arte flamenco se caracteriza por el naturalismo de vívidos colores al óleo, la meticulosidad de los detalles, la precisión de las texturas y la búsqueda de nuevos sistemas de representación del espacio tridimensional (véase Perspectiva).
Es probable que Jan van Eyck fuera oriundo de Maaseik, provincia de
Limburgo. En 1422 trabajó en La Haya para Juan de Baviera,
príncipe-obispo de Lieja. En 1425 Felipe III el Bueno, duque de Borgoña,
le nombró pintor de la corte, cargo que conservó hasta su muerte. La
relación que mantenía con el duque era tan buena que éste le encargó
algunas misiones diplomáticas secretas.
Lo poco que se sabe de su primera época hace que se centre la atención
en la relación artística que mantenía con su hermano Hubert. La
oscuridad que rodea a la figura de éste ha provocado especulaciones y
debates interminables entre los historiadores del arte, y hasta se ha
llegado a sostener que tal hermano nunca existió.
Hoy se admite que pudo participar en la pintura de algunas obras que
parecen ser de la primera época de Van Eyck. Entre éstas, que se
atribuyen unas veces a ambos y otras a Jan o a Hubert, están Las horas
de Turín-Milán (manuscrito destruido por el fuego en 1904), Las tres
Marías ante el sepulcro (Museo Boymans van Beuningen, Rotterdam) y un
díptico, La crucifixión y El Juicio Final (Museo Metropolitano de Arte,
Nueva York).
La obra más famosa que puede incluirse en esta categoría es el
monumental retablo titulado El cordero místico (1432, iglesia de San
Bavón, Gante), compuesto por varios paneles que se abren para mostrar la
pintura. Una cuarteta en latín, copia de la original que figuraba en
este retablo, afirma que Hubert comenzó la obra y la acabó Jan.
Los historiadores del arte suponen que éste último reunió los paneles
que Hubert tenía comenzados antes de su muerte en 1426, añadió otros
nuevos de su propia creación y los ensambló todos juntos.
De Jan van Eyck se conservan cuidadosamente firmadas y fechadas entre
1432 y 1439 nueve obras; cuatro de ellas son de tema religioso, como La
Virgen del canónigo Van der Paele (1436, Museo Groeninge, Brujas) y las
otras cinco son retratos, como el de Giovanni Arnolfini y su esposa
(1434, National Gallery, Londres).
Aunque se le han atribuido numerosas tablas sin firma, ni siquiera una
docena se ha comprobado que sean obra suya. En este grupo se incluyen,
además del retablo de Gante, La Virgen y el niño con el canciller Rolin
(1433-1434, Museo del Louvre, París) y el retrato del Cardenal Niccolò
Albergati (c. 1435, Kunsthistorisches Museum, Viena).
La asombrosa habilidad técnica de Van Eyck y la precisión en los
detalles, reproducidos cuidadosamente, fueron muy admiradas por sus
contemporáneos. Sus compatriotas todavía le seguían considerando el rey
de los pintores en el siglo XVI.