Domesticación del gato
El gato es considerado por muchos un animal de compañía. Es más independiente que el perro, pero también puede ser un animal muy afectivo si se le educa y se le trata bien.
Por instinto, es un animal cazador. Los gatos de granja viven de forma semisalvaje y cazan ratones y ratas que de otra forma se comerían grandes cantidades de grano. Muchos gatos matan ratones y pájaros pequeños por instinto, pero no se los comen, y algunos los enseñan a sus amos, como una especie de trofeo de caza.
Historia y mitología
El gato fue domesticado por los egipcios alrededor de 4000 adC, para mantener a los ratones y ratas fuera de sus graneros. Para ellos, los gatos eran animales sagrados, y como tales, el castigo por matar a un gato era la muerte. La diosa Bastet era representada con cabeza de gato. Cuando un gato moría, a veces se le momificaba.
Sin embargo, durante la Edad Media, se pensaba que los gatos eran familiares de las brujas, brujas camufladas o parientes de Satanás. Durante las festividades, a veces se quemaba a los gatos vivos o se les tiraba desde lo alto de edificios altos.
El gato es uno de los doce animales del ciclo de 12 años del zodiaco vietnamita, relacionado con el calendario chino.
El gato en la cultura popular
Seguramente por la agilidad y fortaleza de los gatos y por su habilidad de caer siempre sobre sus patas, se dice popularmente que tienen siete vidas, nueve en el mundo anglosajón, en ambos casos un número considerado de la buena suerte.
En caso de necesidad, los gatos pueden servir de alimento. El gato, quitándole la piel, cabeza, patas y cola, es casi idéntico al conejo. La expresión dar gato por liebre proviene de la sospecha de que los venteros, cuando no tenían liebre o conejo, servían gato.
Zoología Gato mecánico