Bélgica es un país altamente industrializado y urbanizado. Históricamente fue el primer país en Europa continental en adherirse a la revolución industrial inglesa a principios del siglo XIX. La nación fue fundadora de la Unión Europea y actualmente es la sede política de la misma. Posee una amplia red de autopistas (ninguna de ellas de cuota) y en general es uno de los países mejor comunicados del continente. El país depende en gran medida de su comercio exterior principalmente con Alemania, los Países Bajos, Francia y el Reino Unido. Sus principales importaciones son alimentos, maquinaria y petróleo mientras que sus principales exportaciones son los automóbiles, algunos productos alimenticios, hierro y acero. Tiene una unión aduanera con Luxemburgo desde 1922 y a partir del mes de enero de 1999 adoptó el euro como moneda corriente en sustitución del franco belga.

Palacio municipal de Amberes