Abuso de los antibióticos
Las formas usuales de abuso de los antibióticos incluyen la toma de antibióticos para una enfermedad no infecciosa o infección no bacteriana, en particular el uso de antibióticos para las infecciones virícas; y la administración incompleta del antibiótico, generalmente debido a que el paciente se siente mejor una vez que la infección se cura.
Existe un debate sobre la conveniencia de incluir los antibióticos en la dieta de los animales de granja sanos. Los opositores de esta práctica indican que conduce a la resistencia a los antibióticos, incluyendo a las bacterias que infectan a los humanos. La práctica continúa en muchos lugares, no obstante, debido a que los antibióticos en la alimentación del ganado proporciona un aumento de peso y porque tiene sentido económico para las granjes o ranchos individuales.
Resistencia a los antibióticos
Uno de los efectos colaterales del mal uso o abuso de los antibióticos es el desarrollo de resistencias a los antibióticos por la bacteria. En 1984 la mitad de las personas con tuberculosis activa en los Estados Unidos tenía una variedad que resistía al menos a un antibiótico. Entre 1985 y 1991 la tuberculosis aumentó en un 12% en los EE.UU y un 300% en África donde el VIH y la tuberculosis se suelen encontrar conjuntamente.