Anthony van Dyck
Sir Anthony van Dyck (1599 - 1641). Pintor flamenco que fue uno de los retratistas más importantes y
prolíficos del siglo XVII, y uno de los más brillantes en el manejo
del color.
Nació el 22 de marzo de 1599 en Amberes, hijo de un rico comerciante
en sedas. A la edad de 11 años después de mostrar un talento artístico
precoz, empezó a trabajar como aprendiz del pintor flamenco de temas
históricos Hendrik van Balen.
En 1618, sin haber cumplido los 19 años, fue admitido en el gremio de
pintores de Amberes. Durante los dos años siguientes trabajó en el
taller de Petrus Paulus Rubens en esa misma ciudad. En ese periodo
sigue el estilo exuberante y dinámico de Rubens, que se manifiesta en
El Prendimiento (1618?, Museo del Prado, Madrid).
De 1620 a 1627 Van Dyck residió en Italia, donde fue un retratista muy
solicitado y alcanzó su madurez artística. La fuerza de la pintura
flamenca de su primera época se fue suavizando hasta dar paso a un
estilo más elegante y solemne. En sus retratos de aristócratas
italianos creó figuras idealizadas, con posturas enhiestas y
orgullosas, físicos delgados y manos delicadas famosas por su
expresividad. Influenciado por los grandes maestros venecianos Tiziano
y Paolo Veronese utilizó colores brillantes y de gran riqueza.
Ningún pintor de la época superó a Van Dyck en los blancos
tornasolados de los satenes, los azules suaves de las sedas o el
carmesí de los terciopelos. Fue la quintaesencia de los pintores de la
aristocracia y alcanzó especial fama en Génova, donde demostró una
gran capacidad para plasmar a sus personajes con un parecido notable y
desarrolló todo un repertorio de tipos de retratos que posteriormente
le serían de gran utilidad en la corte de Carlos I de Inglaterra.
Entre 1627 y 1632 regresó a Amberes, donde realizó retratos y cuadros
religiosos. En 1632 se instaló en Londres como pintor de corte de
Carlos I, que le nombró caballero poco después de su llegada. Retrató
a gran parte de la aristocracia inglesa de la época y su estilo se
tornó más suave y luminoso, con una pincelada menos cargada y mayor
cantidad de toques de luz dorados y plateados.
En algunos casos sus retratos muestran cierta rapidez y
superficialidad en la realización, debido a la urgencia de ejecución
para poder hacer frente al aluvión de encargos que recibía. En 1635
pintó su obra maestra, Carlos I como cazador (Louvre, París), en donde
el monarca aparece de pie en una postura que realza su altiva
elegancia.
En el Museo del Prado se conserva una amplia muestra de sus obras,
destacando los retratos de Sir Endimion Porter y Van Dyck, el del
pintor Martin Ryckaert y un retrato ecuestre de Carlos I.
Van Dyck fue uno de los pintores más influyentes del siglo XVII.
Renovó el estilo flamenco y fundó la escuela inglesa de pintura;
Joshua Reynolds y Thomas Gainsborough, retratistas pertenecientes a
dicha escuela, fueron sus herederos artísticos.
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